El pacto obliga a Facebook e Instagram a introducir límites de uso, bloqueos nocturnos, controles de edad y restricciones a varias funciones señaladas por fomentar la adicción entre niños y adolescentes.
Meta alcanzó un acuerdo con decenas de estados y territorios de Estados Unidos para poner fin al histórico proceso judicial que acusaba a la compañía de diseñar Facebook e Instagram para captar la atención de los menores y mantenerlos conectados durante el mayor tiempo posible.
El pacto contempla pagos cercanos a los 17.000 millones de dólares durante la próxima década. Algunas fuentes sitúan el techo total del acuerdo en aproximadamente 18.000 millones, dependiendo de cómo se apliquen sus cláusulas condicionadas y de la participación de otras compañías tecnológicas.
Además de la compensación económica, Meta deberá modificar el funcionamiento de sus plataformas para reducir los riesgos relacionados con la adicción, la exposición a contenidos perjudiciales, la imagen corporal, la recopilación de datos de niños y el contacto de menores con adultos desconocidos.
El acuerdo todavía necesita la aprobación del tribunal federal que examinaba el caso en Oakland, California.
Un juicio que podía costarle mucho más a Meta
El proceso comenzó después de que fiscales generales de numerosos estados acusaran a Meta de haber desarrollado deliberadamente herramientas capaces de generar comportamientos compulsivos entre los usuarios más jóvenes.
Las demandas sostenían que Facebook e Instagram empleaban sistemas como el desplazamiento infinito, la reproducción automática, las recomendaciones algorítmicas, las notificaciones constantes y la contabilización pública de reacciones para mantener a niños y adolescentes conectados.
Los fiscales también afirmaban que la compañía conocía internamente algunos de los efectos negativos de sus productos, pero continuó presentando sus plataformas como espacios seguros para los menores.
Entre los daños mencionados durante el proceso aparecieron la ansiedad, la depresión, los trastornos de la imagen corporal, la falta de sueño, el aislamiento, la exposición a contenidos relacionados con autolesiones y el desarrollo de patrones de uso compulsivo.
Meta también fue acusada de infringir la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Internet, conocida como COPPA, al recopilar y utilizar información personal de menores de 13 años sin obtener debidamente el consentimiento de sus padres.
El juicio federal incluía reclamaciones de California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey por posibles infracciones de las leyes estatales de protección al consumidor. Otros 29 estados respaldaban las acusaciones relacionadas con la privacidad infantil.
El acuerdo finalmente alcanzado tiene un alcance mayor y comprende a fiscales generales de casi todo Estados Unidos, además del Distrito de Columbia y varios territorios estadounidenses.
Meta pagará durante diez años
La compañía realizará los pagos de manera gradual durante un periodo de diez años. Aproximadamente el 70 % de la compensación —unos 12.700 millones de dólares, según el cálculo utilizado por Reuters— está garantizado.
El pago del porcentaje restante está vinculado a la respuesta de otras grandes plataformas, principalmente TikTok, YouTube y Snapchat.
Si estas compañías aceptan aplicar medidas equivalentes de protección a los menores y realizar sus propias aportaciones económicas, Meta podría quedar liberada de pagar una parte del monto condicionado. Si sus competidores rechazan incorporarse al nuevo sistema, Meta tendría que asumir también ese porcentaje.
Esta particular cláusula responde al argumento de que los adolescentes utilizan varias plataformas al mismo tiempo y pueden trasladar su actividad a otra aplicación cuando encuentran restricciones en una de ellas.
Meta ha utilizado esa circunstancia para reclamar que las nuevas medidas no se limiten a Facebook e Instagram, sino que sean adoptadas por toda la industria.

Límite diario para los menores
Uno de los cambios centrales será el establecimiento de un límite automático de dos horas diarias para los usuarios adolescentes en Facebook e Instagram.
Los menores solamente podrán superar ese tiempo con autorización expresa de sus padres o responsables. También recibirán avisos periódicos para informarles cuánto tiempo llevan utilizando las plataformas.
El límite podría reducirse a una hora diaria si TikTok, YouTube y otras compañías aceptan implementar restricciones equivalentes.
Las autoridades buscan que estos controles dejen de ser simples herramientas opcionales que los adolescentes pueden ignorar y se conviertan en configuraciones activadas de manera predeterminada.
Durante el juicio, empleados y antiguos trabajadores de Meta declararon que varias funciones destinadas a reducir el tiempo de uso habían sido diseñadas como opciones voluntarias, a pesar de que la empresa sabía que serían más eficaces si se activaban automáticamente.
Francesco Fogu, responsable de diseño de producto de Instagram, reconoció que medidas como el modo nocturno y la herramienta “Tomarse un descanso” tenían un alcance limitado porque dependían de que el propio usuario decidiera habilitarlas.
También admitió que imponerlas por defecto posiblemente habría reducido el número de personas que permanecían activas en la plataforma.
Bloqueo nocturno y silencio durante las clases
Facebook e Instagram deberán restringir el acceso de los adolescentes entre la medianoche y las seis de la mañana, salvo que exista autorización parental.
Si otras plataformas se incorporan al acuerdo, el bloqueo nocturno podría ampliarse desde las diez de la noche hasta las siete de la mañana.
Meta también desactivará las notificaciones dirigidas a menores durante el horario escolar, establecido inicialmente entre las ocho de la mañana y las tres de la tarde.
El propósito es impedir que los avisos de las aplicaciones interrumpan las clases o incentiven a los estudiantes a revisar constantemente sus teléfonos.
Las restricciones más severas, entre ellas el límite diario y el bloqueo nocturno, tendrán inicialmente una vigencia de cinco años. Otras obligaciones de seguridad y supervisión permanecerán activas durante una década.
Menos algoritmos, reacciones y filtros estéticos
Meta deberá ofrecer a los adolescentes la posibilidad de utilizar un flujo de contenido no personalizado. Esta alternativa reducirá la influencia de los algoritmos que seleccionan publicaciones y videos con base en el comportamiento previo del usuario.
Los menores también podrán desactivar la reproducción automática, una función señalada por facilitar que las personas continúen consumiendo contenido sin tomar una decisión consciente de reproducir cada video.
Los “me gusta” y otras reacciones quedarán ocultos de manera predeterminada para los adolescentes, tanto en sus propias publicaciones como en las de otros usuarios.
La empresa también restringirá los filtros estéticos extremos y aquellos relacionados con procedimientos cosméticos. Los defensores de la seguridad infantil sostienen que estas herramientas pueden aumentar la insatisfacción corporal y afectar la autoestima de los jóvenes.
A esto se sumarán mayores controles sobre el contenido potencialmente perjudicial, nuevas opciones para los padres y cambios en la manera en que los menores pueden comunicarse con otros usuarios.
Verificación de edad y exclusión de menores de 13 años
Meta tendrá que fortalecer sus sistemas para comprobar la edad de los usuarios y evitar que niños menores de 13 años creen o mantengan cuentas sin autorización.
Las medidas de verificación deberán implementarse progresivamente durante el año siguiente a la entrada en vigor del acuerdo.
La compañía también tendrá que mejorar sus mecanismos para detectar cuentas que hayan proporcionado una edad falsa y aplicar restricciones automáticas cuando existan señales de que el usuario es menor.
La aplicación del pacto será supervisada por un auditor independiente, encargado de comprobar que Meta cumpla las obligaciones y no se limite a anunciar cambios que luego tengan poca efectividad práctica.
Los cambios comenzarán por etapas
La transformación de Facebook e Instagram no será inmediata. El acuerdo establece diferentes plazos para la puesta en funcionamiento de las nuevas medidas.
La opción de utilizar un flujo no personalizado deberá estar disponible aproximadamente cuatro meses después de la entrada en vigor del pacto. Otras obligaciones generales tendrán un plazo de alrededor de seis meses.
Los cambios más complejos, especialmente los relacionados con la verificación de edad, deberán estar implementados en el plazo de un año.
Las autoridades también esperan que Meta mejore sus sistemas de respuesta ante denuncias relacionadas con menores y que entregue información periódica sobre la eficacia de las nuevas protecciones.
Zuckerberg evita declarar
El acuerdo puso fin a un juicio que había comenzado pocos días antes y que podía prolongarse durante varias semanas.
Adam Mosseri, director de Instagram, llegó a comparecer ante el tribunal. Durante su declaración defendió los avances realizados por la plataforma, aunque reconoció que las herramientas existentes habían tenido resultados limitados.
Mark Zuckerberg, fundador y director ejecutivo de Meta, tenía previsto declarar, pero el pacto evitó su comparecencia.
Para la compañía, continuar con el proceso suponía un riesgo considerable. Antes del juicio se llegó a plantear que las reclamaciones económicas podían alcanzar cantidades muy superiores al acuerdo, dependiendo de cómo se calcularan las posibles infracciones cometidas con millones de cuentas pertenecientes a menores.
Meta calcula que el pacto tendrá un impacto legal y contable cercano a los 10.000 millones de dólares durante el tercer trimestre de 2026.
Meta no reconoce responsabilidad
La empresa no admitió haber cometido las irregularidades denunciadas y sostiene que durante años ha desarrollado herramientas destinadas a proteger a los jóvenes.
Meta defendió el acuerdo como una oportunidad para establecer estándares comunes en toda la industria y pidió a TikTok, YouTube y Snapchat que adopten medidas semejantes.
La compañía argumenta que imponer restricciones solamente en Instagram y Facebook puede provocar que los menores se trasladen a otras plataformas donde no existan límites equivalentes.
Sin embargo, organizaciones dedicadas a la protección infantil consideran que el pacto también demuestra que muchas de las herramientas de seguridad podían haberse aplicado obligatoriamente desde hace años.
Las demandas contra Meta no terminan
El acuerdo resuelve las reclamaciones presentadas por los estados y territorios participantes, pero no pone fin a todos los procesos relacionados con los daños atribuidos a Facebook e Instagram.
Meta todavía enfrenta demandas interpuestas por familias, centros educativos, municipios y usuarios individuales. Algunas de estas causas reclaman indemnizaciones por casos concretos de ansiedad, depresión, adicción, trastornos alimentarios, autolesiones o suicidio.
Nuevo México tampoco forma parte de este pacto porque promovió un proceso separado contra la empresa. Florida quedó igualmente fuera del acuerdo general.
El caso puede convertirse en un precedente internacional. Abogados y especialistas consideran posible que gobiernos de otros países estudien restricciones semejantes para las redes sociales utilizadas por menores.
Aunque los casi 17.000 millones de dólares representan una de las mayores compensaciones pactadas por una empresa tecnológica, el impacto más profundo podría encontrarse en las modificaciones obligatorias al diseño de Facebook e Instagram.
Por primera vez, Meta acepta limitar de manera general el tiempo que los adolescentes pueden permanecer en sus plataformas y convertir en automáticas varias medidas de protección que hasta ahora dependían principalmente de la decisión del usuario.