Una coalición de 23 estados y el Distrito de Columbia busca impedir que el Servicio Postal aplique nuevos controles sobre las papeletas antes de las elecciones legislativas de noviembre.
Una coalición de estados gobernados por demócratas presentó una nueva demanda contra la Administración de Donald Trump para impedir la aplicación de una normativa que endurece los requisitos del voto por correo en Estados Unidos.
Los fiscales generales de 23 estados y del Distrito de Columbia, junto con el gobernador de Pensilvania, acudieron a un tribunal federal de Boston para bloquear las reglas aprobadas por el Servicio Postal de Estados Unidos, conocido por sus siglas USPS.
La demanda fue presentada dos días después de que la Corte Suprema levantara una orden judicial que había suspendido temporalmente el plan presidencial. Sin embargo, el máximo tribunal no se pronunció sobre la legalidad de las restricciones: concluyó que los estados habían presentado su primera impugnación antes de que el Servicio Postal publicara la normativa definitiva.
Una vez emitida la regulación final, los estados regresaron a los tribunales con una demanda dirigida específicamente contra las nuevas disposiciones.
Nuevos controles para las papeletas
La normativa exige que los estados entreguen al Servicio Postal listas con los nombres de las personas que solicitaron votar por correo. También obliga a utilizar sobres con códigos de barras únicos para identificar y verificar cada papeleta.
El USPS podría negarse a transportar o entregar aquellos votos cuyos sobres no cumplan sus requisitos o cuando el nombre del elector no aparezca en las listas remitidas por las autoridades estatales.
Los demandantes sostienen que el Servicio Postal no posee autoridad constitucional para crear requisitos federales de elegibilidad electoral. La organización de las elecciones corresponde principalmente a los estados, aunque el Congreso puede establecer determinadas reglas para los comicios federales.
La coalición afirma que convertir al Servicio Postal en un organismo encargado de verificar papeletas invade competencias estatales y podría vulnerar leyes federales de protección del derecho al voto.
Riesgo de confusión antes de las elecciones
Los estados advierten que aplicar las reglas a pocas semanas de las elecciones legislativas obligaría a reemplazar sobres, comprar equipos, modificar sistemas informáticos y capacitar nuevamente al personal electoral.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, aseguró que la política provocaría confusión, gastos innecesarios y riesgos para los votantes.
Los demandantes también temen que papeletas emitidas correctamente según las leyes estatales sean rechazadas o no lleguen a las oficinas electorales por incumplir las nuevas condiciones establecidas por el Servicio Postal.
Durante las elecciones de 2024, el USPS procesó cerca de 100 millones de papeletas. Aproximadamente el 30 % de los votantes estadounidenses utilizó alguna modalidad de voto por correo, según los estados que participan en la demanda.
Una batalla todavía abierta
Trump firmó en marzo la orden ejecutiva destinada a restringir el voto postal, un mecanismo que el presidente ha cuestionado reiteradamente pese a la ausencia de pruebas que demuestren la existencia de fraude generalizado.
La Administración republicana defiende los cambios como medidas necesarias para aumentar la seguridad y la trazabilidad de las papeletas. El Servicio Postal no respondió inmediatamente a la nueva demanda.
Aunque la Corte Suprema permitió que continuara el proceso administrativo, otra orden emitida por la jueza federal Indira Talwani todavía impide que el USPS aplique la normativa. El Gobierno solicitó que esa suspensión sea retirada tras la reciente decisión del máximo tribunal.
Organizaciones defensoras del derecho al voto y estructuras vinculadas al Partido Demócrata también iniciaron acciones judiciales separadas.
La disputa deberá resolverse con rapidez, ya que las elecciones legislativas se celebrarán en noviembre y millones de papeletas comenzarán a distribuirse durante las próximas semanas.