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La plataforma Phonak EON promete hacer que las conversaciones sean hasta dos veces más comprensibles en espacios ruidosos, con dispositivos más pequeños y ligeros.

La empresa suiza Sonova presentó una nueva generación de audífonos que utiliza inteligencia artificial en tiempo real para separar la voz humana del ruido ambiental y facilitar las conversaciones a las personas con pérdida auditiva.

La plataforma, denominada Phonak EON, analiza continuamente los sonidos que rodean al usuario. Su sistema identifica las voces que forman parte de una conversación y reduce la interferencia provocada por el tráfico, la música, otras personas hablando o el ruido de establecimientos públicos.

Según Anders Rosengren, director de investigación y desarrollo de Sonova, la nueva tecnología puede hacer que el habla resulte hasta dos veces más comprensible y disminuir el esfuerzo necesario para escuchar.

Esta última mejora es importante porque muchas personas con pérdida auditiva pueden reconocer una conversación en ambientes ruidosos, pero necesitan mantener un alto nivel de concentración. Ese esfuerzo prolongado puede provocar cansancio, frustración y el abandono de actividades sociales.

Inteligencia artificial dentro del oído

Los audífonos convencionales amplifican los sonidos y emplean sistemas digitales para reducir determinadas frecuencias. La nueva plataforma busca ir más allá mediante un modelo de inteligencia artificial capaz de procesar el entorno sonoro mientras la conversación está ocurriendo.

En lugar de aumentar por igual todos los sonidos, el dispositivo trata de distinguir cuáles contienen información relevante. Posteriormente refuerza las voces y disminuye el ruido que compite con ellas.

Sonova comenzó a incorporar esta clase de procesamiento en tiempo real durante 2024. Phonak EON constituye su tercera plataforma basada en inteligencia artificial y pretende ofrecer un funcionamiento más avanzado mediante un dispositivo más pequeño y ligero.

La tecnología no recupera la audición natural ni elimina completamente las dificultades provocadas por una pérdida auditiva. Su objetivo es mejorar la claridad del sonido recibido y reducir el esfuerzo que realiza el cerebro para interpretar las palabras.

Primero llegará al mercado estadounidense

La compañía lanzó inicialmente la plataforma en Estados Unidos. Australia y varios mercados europeos, entre ellos Alemania, Francia, Italia y Reino Unido, comenzarán a recibirla a mediados de septiembre.

Posteriormente se realizará un despliegue internacional más amplio. Sonova no anunció una fecha específica para América Latina, aunque la empresa considera esta región como uno de sus mercados con mejores perspectivas de crecimiento.

Tampoco reveló el precio de los nuevos dispositivos. La compañía señaló que Phonak EON será comercializada inicialmente dentro de su segmento prémium, lo que anticipa un costo superior al de los audífonos convencionales.

La tecnología deberá además ser ajustada por profesionales de la salud auditiva según las necesidades particulares de cada usuario. El rendimiento puede variar dependiendo del grado de pérdida auditiva, el entorno y la configuración aplicada.

Un mercado impulsado por el envejecimiento

El lanzamiento ocurre en un momento de crecimiento de la demanda mundial de soluciones auditivas. El envejecimiento de la población y la exposición prolongada al ruido están aumentando la cantidad de personas que necesitan este tipo de dispositivos.

La industria también busca atraer a usuarios que evitan utilizar audífonos por su tamaño, apariencia o dificultad de manejo. Por esa razón, las empresas compiten por fabricar modelos más pequeños, cómodos y capaces de adaptarse automáticamente a diferentes ambientes.

Sonova espera que la inteligencia artificial acelere la sustitución de modelos anteriores y convenza a nuevos pacientes de utilizar audífonos. Sin embargo, la adopción dependerá tanto de la efectividad de la tecnología como de su precio y disponibilidad.

Phonak EON muestra cómo la inteligencia artificial comienza a incorporarse en dispositivos médicos de uso cotidiano. En este caso, no se utiliza para generar contenidos, sino para resolver en tiempo real un problema concreto: permitir que una persona escuche una voz en medio del ruido.