El bloque encabezado por los socialdemócratas alcanza el 52,4 % de apoyo antes de las elecciones parlamentarias del 13 de septiembre, aunque la coalición gobernante logró reducir la diferencia.
La oposición de centroizquierda mantiene una ventaja significativa sobre el bloque gobernante de derecha en Suecia, a menos de tres semanas de unas elecciones parlamentarias que podrían devolver al poder a la ex primera ministra Magdalena Andersson.
Una encuesta de Ipsos, realizada entre el 11 y el 23 de agosto, coloca a los cuatro partidos opositores con un respaldo conjunto del 52,4 %. El bloque del primer ministro Ulf Kristersson, que incluye a sus aliados de los Demócratas de Suecia, obtiene un 45,6 %.
La diferencia entre ambas fuerzas se sitúa en 6,8 puntos porcentuales. Aunque la oposición continúa como favorita, la distancia se redujo respecto a junio, cuando alcanzaba los 9,5 puntos.
El bloque de centroizquierda también perdió parte de su ventaja al descender desde el 53,8 % registrado en junio. La coalición gobernante, por su parte, avanzó desde el 44,2 %.
Andersson podría regresar al Gobierno
El Partido Socialdemócrata continúa siendo la principal fuerza política del país y domina ampliamente dentro del bloque opositor. Su líder, Magdalena Andersson, fue primera ministra entre 2021 y 2022 y podría regresar al cargo si sus aliados consiguen una mayoría parlamentaria.
En las elecciones de 2022, los cuatro partidos opositores reunieron el 48,9 % de los votos. El nuevo sondeo les concede más de tres puntos adicionales respecto a aquel resultado.
La derecha y sus aliados obtuvieron el 49,6 % hace cuatro años, lo que permitió a Kristersson formar Gobierno. Actualmente, su respaldo aparece cuatro puntos por debajo de aquella cifra.
El resultado dependerá no solo del porcentaje total de cada bloque, sino también de que los partidos menores superen el umbral del 4 % necesario para ingresar al Parlamento. La caída de alguno de ellos podría modificar la distribución de escaños y alterar las posibilidades de formar Gobierno.
La influencia de los Demócratas de Suecia
La actual Administración está encabezada por el Partido Moderado de Kristersson, pero depende del respaldo parlamentario de los Demócratas de Suecia, una formación nacionalista y contraria a la inmigración que ha ganado una influencia creciente sobre las políticas gubernamentales.
Aunque los Demócratas de Suecia no forman parte oficialmente del gabinete, han impulsado medidas más restrictivas en materia migratoria, seguridad y delincuencia.
Su participación indirecta en el poder ha transformado el sistema político sueco, históricamente dominado por los socialdemócratas y por coaliciones conservadoras más próximas al centro.
La campaña determinará si los votantes desean mantener esa orientación o regresar a un Gobierno dirigido por Andersson.
Economía, seguridad e inmigración dominan la campaña
Los suecos acudirán a las urnas el 13 de septiembre. El costo de vida, la delincuencia, la inmigración, la seguridad nacional y el abastecimiento energético aparecen entre las principales preocupaciones del electorado.
El aumento de la violencia vinculada con bandas criminales ha ocupado buena parte del debate político, mientras el encarecimiento de productos y servicios presiona a los hogares.
La defensa también ha cobrado mayor relevancia desde el ingreso de Suecia en la OTAN y por la persistencia de la guerra en Ucrania.
Pese a la ventaja opositora, la recuperación del bloque gubernamental mantiene abierta la contienda. Una encuesta diferente, publicada por Demoskop el 13 de agosto, otorgaba a los cuatro partidos opositores un respaldo menor, del 50,6 %.
Las diferencias entre los sondeos indican que la composición definitiva del próximo Parlamento todavía podría cambiar durante las últimas semanas de campaña.