La empresa de Alphabet comenzará las pruebas en las próximas semanas y pretende ofrecer viajes comerciales sin conductor en Alemania hacia finales de 2027.
Waymo anunció que comenzará a probar sus vehículos autónomos en las calles de Múnich durante las próximas semanas, como primer paso para introducir su servicio comercial de robotaxis en Alemania.
La compañía, perteneciente al grupo Alphabet, propietario de Google, pretende iniciar operaciones comerciales en la ciudad hacia finales de 2027. Sin embargo, el lanzamiento dependerá de los resultados de las pruebas y de la aprobación de las autoridades alemanas.
Durante la fase inicial, los vehículos recorrerán distintos sectores de Múnich para recopilar información sobre calles, señales, semáforos y patrones de circulación. Estos datos permitirán adaptar el sistema de conducción autónoma a las condiciones particulares de la ciudad.
Los automóviles de Waymo utilizan cámaras, radares, sensores láser y sistemas de inteligencia artificial para identificar peatones, ciclistas, vehículos y obstáculos. La tecnología procesa esa información en tiempo real para tomar decisiones sin la intervención constante de una persona.
La llegada a Múnich representa un paso importante en la expansión internacional de Waymo. La empresa opera servicios comerciales en varias ciudades estadounidenses y también estudia ingresar en mercados como Londres y Tokio.
Alemania ofrece un escenario atractivo por su industria automotriz y su marco legal para la conducción autónoma. Al mismo tiempo, sus estrictas normas de seguridad, protección de datos y responsabilidad jurídica podrían convertirse en uno de los mayores desafíos para la compañía.
Waymo tampoco estará sola. Varias empresas tecnológicas y plataformas de transporte preparan proyectos de robotaxis en Múnich, lo que podría transformar a la ciudad en uno de los principales centros europeos de experimentación con vehículos autónomos.
Las pruebas no significan que los pasajeros podrán utilizar inmediatamente el servicio. Antes de su lanzamiento comercial, Waymo deberá demostrar que sus vehículos pueden circular de forma segura bajo condiciones urbanas complejas y superar los controles regulatorios correspondientes.
La expansión también reabre el debate sobre la seguridad de los vehículos autónomos, la responsabilidad en caso de accidente y su posible impacto sobre taxistas y conductores de plataformas digitales.