Las acciones tecnológicas encabezaron la recuperación después de que Christopher Waller redujera el temor a una nueva subida de los tipos de interés. Snowflake se disparó por la demanda de sus productos de inteligencia artificial.
Wall Street registró una fuerte recuperación este jueves, impulsada por el descenso de los rendimientos de los bonos y las declaraciones de un alto funcionario de la Reserva Federal que moderaron las expectativas de un nuevo aumento de los tipos de interés.
Durante la jornada, el promedio industrial Dow Jones avanzaba aproximadamente un 1,22 %, el S&P 500 ganaba un 1,15 % y el Nasdaq subía cerca de un 1,57 %. Los tres principales indicadores se encaminaban así a cerrar la semana en terreno positivo, después de varias sesiones marcadas por la incertidumbre.
El giro del mercado se produjo tras las declaraciones de Christopher Waller, gobernador de la Reserva Federal, quien señaló que apoyaría mantener sin cambios los tipos de interés si los próximos datos confirman que las presiones inflacionarias están disminuyendo.
Waller aclaró que todavía respaldaría un incremento si la inflación no continúa moderándose. Sin embargo, los inversionistas interpretaron sus comentarios como una señal de que el banco central no ha decidido todavía endurecer nuevamente su política monetaria.
La tecnología vuelve a liderar
Las grandes empresas tecnológicas proporcionaron buena parte del impulso de la jornada. El Nasdaq superó a los otros índices gracias a la recuperación de varias compañías vinculadas con la inteligencia artificial.
El movimiento más destacado fue el de Snowflake, cuyas acciones se dispararon cerca de un 25 % después de presentar resultados superiores a las expectativas y elevar su previsión anual de ingresos.
La empresa de almacenamiento y procesamiento de datos proyectó ingresos por productos de 6.070 millones de dólares para su año fiscal 2027, frente a los 5.840 millones anticipados anteriormente.
Su director ejecutivo, Sridhar Ramaswamy, atribuyó aproximadamente la mitad de la aceleración reciente del crecimiento a la demanda de soluciones de inteligencia artificial. Los resultados también impulsaron a otras compañías de software empresarial, entre ellas ServiceNow, Salesforce y Adobe.
La jornada, sin embargo, no fue positiva para todo el sector tecnológico. Broadcom retrocedió después de que sus previsiones no alcanzaran las elevadas expectativas que el mercado había colocado sobre sus negocios relacionados con inteligencia artificial.
Esta divergencia refleja una tendencia cada vez más visible en Wall Street: los inversionistas continúan apostando por la inteligencia artificial, pero están comenzando a exigir resultados financieros concretos que justifiquen las altas valoraciones.
Bonos, petróleo e inflación mantienen la presión
La recuperación bursátil se produjo pese a que el entorno económico continúa siendo complejo. El rendimiento del bono del Tesoro a diez años descendió hasta aproximadamente el 4,74 %, luego de haber alcanzado durante la sesión anterior su nivel más alto desde noviembre de 2023.
Una reducción de los rendimientos favorece especialmente a las compañías tecnológicas y de crecimiento, debido a que aumenta el valor presente de sus beneficios futuros y reduce la competencia de los bonos frente a las acciones.
No obstante, los precios del petróleo continuaron subiendo por las tensiones en Oriente Medio. El crudo Brent se aproximó a los 97 dólares por barril, mientras el West Texas Intermediate superó los 93 dólares.
El encarecimiento de la energía representa un riesgo para la inflación y podría limitar el margen de maniobra de la Reserva Federal. Un periodo prolongado de petróleo elevado podría trasladarse a los costos del transporte, la producción y los bienes de consumo.
El mercado espera el informe de empleo
La atención de los inversionistas se concentra ahora en el informe de empleo que se publicará el viernes. Los datos permitirán evaluar si la economía estadounidense conserva suficiente fortaleza para soportar tipos elevados o si comienza a mostrar señales más claras de desaceleración.
Un mercado laboral moderado, sin un aumento abrupto del desempleo, podría respaldar la decisión de mantener los tipos sin cambios. Por el contrario, cifras salariales o de contratación excesivamente fuertes podrían reactivar el temor a una subida.
El rebote de Wall Street muestra que las expectativas sobre la Reserva Federal siguen teniendo más influencia inmediata sobre las acciones que los propios resultados corporativos. La recuperación es significativa, pero permanece condicionada por la inflación, el empleo, los rendimientos de la deuda y las tensiones que mantienen elevados los precios energéticos.