Caracas y Jerusalén acuerdan restablecer mecanismos de atención consular y mantener la cooperación técnica iniciada tras los terremotos de junio, abriendo una puerta hacia una eventual normalización de sus relaciones.
Venezuela e Israel dieron este martes 11 de agosto un nuevo paso hacia la reconstrucción de una relación política que permaneció durante años prácticamente congelada, al acordar establecer un mecanismo para prestar servicios consulares a sus ciudadanos y mantener la cooperación técnica bilateral iniciada después de los terremotos que golpearon territorio venezolano el pasado 24 de junio.
El anuncio representa uno de los movimientos diplomáticos más significativos entre Caracas y Jerusalén de los últimos años y abre una vía hacia una posible normalización futura de las relaciones entre ambos países.
El comunicado conjunto señala que Venezuela e Israel establecerán un mecanismo de coordinación mediante el cual podrán prestarse servicios consulares a ciudadanos de cada país residentes en el territorio del otro. También acordaron mantener la cooperación técnica derivada de las operaciones de emergencia y reconstrucción posteriores a los terremotos.
Aunque el acuerdo no supone todavía el restablecimiento completo de las relaciones diplomáticas ni contempla, por ahora, la reapertura de embajadas, constituye un cambio importante en una relación marcada durante años por profundas diferencias políticas.
La ayuda humanitaria abrió nuevamente el diálogo
El acercamiento comenzó a acelerarse después de los terremotos registrados en Venezuela el 24 de junio.
Israel envió una misión técnica para colaborar con las autoridades venezolanas en la evaluación de infraestructura afectada por los sismos, dentro de una amplia operación internacional de asistencia y reconstrucción organizada después de la emergencia.
La cooperación humanitaria permitió establecer contactos entre autoridades de ambos países y crear un canal de comunicación que posteriormente comenzó a adquirir carácter diplomático.
El Gobierno venezolano confirmó posteriormente que las conversaciones entre altas autoridades continuaron tras la misión israelí, desembocando finalmente en el acuerdo anunciado este martes.
El entendimiento transforma así una cooperación inicialmente vinculada a una emergencia natural en el primer mecanismo formal de coordinación bilateral de esta nueva etapa.
La comunidad judía venezolana impulsa el acercamiento
La comunidad judía de Venezuela también ha desempeñado un papel importante en este proceso.
El rabino principal de la Asociación Israelita de Venezuela, Isaac Cohen, entregó el pasado 9 de agosto una solicitud dirigida a la presidenta Delcy Rodríguez para considerar el restablecimiento de las relaciones diplomáticas y consulares entre ambos países.
La Cancillería venezolana destacó entonces el aporte histórico de la comunidad judía al país y reconoció su importancia como puente entre Venezuela e Israel.
Dos días después, ambos gobiernos anunciaron el establecimiento del mecanismo consular.
De la ruptura al pragmatismo diplomático
Venezuela e Israel mantienen una compleja historia diplomática.
Las relaciones quedaron profundamente deterioradas durante el Gobierno de Hugo Chávez, especialmente como consecuencia de las diferencias sobre el conflicto entre Israel y Palestina.
El distanciamiento convirtió durante años a Venezuela en uno de los gobiernos latinoamericanos más críticos de Israel.
El acuerdo de este 11 de agosto no elimina esas diferencias ni significa necesariamente un cambio integral de la política venezolana hacia Oriente Medio.
Sin embargo, demuestra una nueva disposición de Caracas e Israel para separar determinadas áreas de cooperación práctica de sus desacuerdos políticos.
El mecanismo consular permitirá atender problemas concretos de venezolanos residentes en Israel e israelíes vinculados con Venezuela, mientras la cooperación técnica mantiene abierto un canal permanente entre ambas administraciones.
Una puerta nuevamente abierta
El principal interrogante será ahora hasta dónde puede llegar este acercamiento.
El restablecimiento completo de relaciones diplomáticas requeriría decisiones adicionales, entre ellas eventualmente el intercambio de representantes diplomáticos y la reapertura de misiones oficiales.
Por el momento, Caracas y Jerusalén han optado por una fórmula gradual: cooperación técnica, atención consular y diálogo.
Después de años de distanciamiento, el acuerdo representa una señal política difícil de ignorar.
Venezuela e Israel todavía no han normalizado plenamente sus relaciones, pero por primera vez en años han comenzado a construir nuevamente los mecanismos necesarios para hacerlo.