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El eurodiputado Raphaël Glucksmann anunció este domingo su candidatura a las elecciones presidenciales francesas de 2027. El dirigente de centroizquierda intentará construir una alternativa socialdemócrata frente a Jean-Luc Mélenchon mientras la extrema derecha continúa dominando las encuestas para la primera vuelta.

La carrera por suceder a Emmanuel Macron en el Palacio del Elíseo tiene un nuevo protagonista.

El dirigente de centroizquierda Raphaël Glucksmann anunció este domingo 23 de agosto que será candidato a la presidencia de Francia en las elecciones previstas para abril y mayo de 2027.

Glucksmann confirmó su decisión durante una entrevista con la cadena TF1, poniendo fin a meses de especulaciones sobre sus intenciones políticas. Su entrada en la contienda abre una batalla especialmente importante dentro de una izquierda francesa profundamente fragmentada.

El eurodiputado y fundador del movimiento Place Publique pretende ocupar el espacio socialdemócrata y europeísta, diferenciándose tanto de la izquierda radical de Jean-Luc Mélenchon como de las fuerzas que han gobernado Francia alrededor de Emmanuel Macron.

Pero su principal desafío puede estar mucho más allá de la izquierda.

Las encuestas colocan actualmente a la dirigente de extrema derecha Marine Le Pen a la cabeza de las intenciones de voto para la primera vuelta presidencial, lo que convierte el avance de la derecha radical en uno de los elementos centrales de la campaña francesa.

Una candidatura contra la extrema derecha

Glucksmann presentó precisamente el crecimiento de la extrema derecha como una de las principales razones para entrar en la carrera presidencial.

El dirigente aseguró que no podía permanecer al margen ante la posibilidad de que Francia terminara gobernada por ese sector político.

Su estrategia pretende construir una izquierda claramente europeísta, defensora de Ucrania, de la democracia liberal y de una economía social, pero alejada de algunas de las posiciones más radicales de La Francia Insumisa de Mélenchon.

Glucksmann ha sido durante los últimos años uno de los defensores franceses más firmes del apoyo europeo a Ucrania y uno de los críticos más duros del Kremlin.

También ha mantenido posiciones favorables a una mayor integración europea, lo que lo sitúa en contraste con sectores de la izquierda francesa mucho más críticos de Bruselas y de la OTAN.

Primero tendrá que conquistar a la izquierda

Declararse candidato no significa que Glucksmann tenga garantizado aparecer directamente en la papeleta presidencial.

Su primera gran batalla será dentro del propio espacio socialdemócrata.

Según Le Monde, Place Publique y el Partido Socialista preparan una primaria que se celebrará en dos vueltas los fines de semana del 11 y 18 de octubre de 2026. Glucksmann deberá imponerse allí si quiere convertirse en el principal candidato de ese sector de la izquierda.

El acuerdo será formalizado por ambas formaciones durante los próximos días.

El objetivo es evitar que múltiples candidaturas socialdemócratas terminen dividiendo todavía más un voto de izquierda que ya se encuentra fragmentado entre socialistas, ecologistas, La Francia Insumisa y otras fuerzas.

Sin embargo, uno de los principales problemas continúa sin resolverse: Jean-Luc Mélenchon.

Mélenchon sigue por delante

El líder de La Francia Insumisa mantiene una importante base electoral y actualmente supera a Glucksmann en las encuestas de intención de voto dentro de la izquierda.

Glucksmann ha defendido que la izquierda francesa puede ganar las elecciones sin someterse políticamente a Mélenchon y ha pedido a los sectores moderados que dejen de actuar condicionados por el peso electoral del dirigente izquierdista.

La disputa representa dos proyectos muy diferentes.

Mélenchon defiende una ruptura mucho más profunda con las políticas económicas tradicionales francesas y europeas.

Glucksmann, en cambio, busca presentarse como una izquierda reformista, europeísta y compatible con sectores moderados que anteriormente respaldaron a Macron.

Ese espacio podría ser decisivo en unas elecciones donde el centro político francés también se encuentra fragmentado.

La sombra de Marine Le Pen

Mientras la izquierda discute quién debe representarla, la extrema derecha parte desde una posición mucho más sólida.

Reuters señala que Marine Le Pen encabeza de manera consistente las encuestas de primera vuelta, mientras los posibles candidatos del centro y la izquierda enfrentan importantes dificultades para construir una alternativa capaz de derrotarla en una segunda vuelta.

La situación convierte las elecciones de 2027 en una de las más inciertas de la historia reciente francesa.

Emmanuel Macron no puede buscar un tercer mandato presidencial consecutivo, lo que deja abierto un espacio político enorme.

El macronismo deberá encontrar un sucesor competitivo mientras dirigentes como Gabriel Attal y Édouard Philippe buscan posicionarse dentro del bloque centrista.

A la izquierda aparecen Glucksmann, Mélenchon y otros candidatos.

Y la extrema derecha llega a la campaña con una estructura electoral consolidada después de años de crecimiento.

Un 14% que convirtió a Glucksmann en figura nacional

Glucksmann dejó de ser una figura relativamente secundaria de la política francesa durante las elecciones europeas de 2024.

La lista socialdemócrata que encabezó obtuvo aproximadamente 14% de los votos, un resultado que revitalizó al espacio moderado de la izquierda y lo convirtió en una posible alternativa presidencial.

Desde entonces ha recorrido Francia promoviendo lo que denomina un nuevo “contrato patriótico”, intentando combinar protección social, soberanía europea, transición ecológica y defensa de las instituciones democráticas.

Pero las encuestas también muestran una limitación.

Aunque Glucksmann tiene niveles relativamente altos de simpatía entre los votantes progresistas, todavía no ha logrado transformar completamente esa valoración positiva en intención de voto suficiente para garantizar su presencia en una segunda vuelta presidencial.

La candidatura provoca también un cambio en la televisión francesa

La entrada de Glucksmann en campaña tendrá además una consecuencia inmediata en uno de los principales informativos de Francia.

Su pareja, la periodista Léa Salamé, dejará de presentar el informativo de las 20:00 de France 2 para evitar posibles conflictos de interés durante la campaña presidencial.

Salamé había anunciado previamente que abandonaría esa responsabilidad en caso de que Glucksmann oficializara su candidatura.

Tras el anuncio de este domingo, la periodista confirmó que ya no presentará el informativo a partir del lunes 24 de agosto.

Francia entra definitivamente en campaña

Aunque todavía faltan varios meses para las elecciones, la política francesa ya comienza a funcionar en clave presidencial.

Glucksmann participará el próximo 27 de agosto en un debate organizado por la patronal francesa Medef junto a otras figuras que aspiran al Elíseo, entre ellas Gabriel Attal, Bruno Retailleau, Édouard Philippe, Marine Le Pen y Jean-Luc Mélenchon.

Su candidatura añade una nueva pieza a un tablero extraordinariamente fragmentado.

La primera batalla será determinar quién domina la izquierda.

La segunda será comprobar si el centro político consigue sobrevivir al final de la era Macron.

Pero sobre todos ellos existe una cuestión mucho mayor: si alguno de esos candidatos podrá impedir que la extrema derecha francesa convierta finalmente su crecimiento electoral en la conquista de la presidencia.