0 3 mins 1 hora

Un estudio dirigido por la NASA advierte que bacterias y hongos transportados por astronautas podrían permanecer viables en zonas protegidas del polo sur lunar.

Microorganismos procedentes de la Tierra podrían sobrevivir temporalmente en algunos de los rincones más fríos y sombreados del polo sur de la Luna, según una investigación dirigida por científicos de la NASA y publicada en la revista Science Advances.

El equipo analizó cinco microorganismos asociados con los seres humanos: las bacterias Bacillus subtilis, Deinococcus radiodurans y Staphylococcus aureus, además de los hongos Aspergillus niger y Fusarium. Los modelos, elaborados con datos de temperatura y radiación ultravioleta de la sonda Lunar Reconnaissance Orbiter, identificaron pequeñas áreas donde podrían mantenerse viables durante más de un día.

El hongo Aspergillus niger presentó la mayor resistencia y, bajo determinadas condiciones, podría sobrevivir durante aproximadamente una semana. Los resultados no significan que los organismos puedan crecer, reproducirse o formar colonias en la Luna, sino que algunas de sus células o esporas serían capaces de soportar temporalmente el ambiente lunar.

El hallazgo plantea un desafío para las futuras misiones tripuladas. Los astronautas y sus equipos transportan inevitablemente microorganismos, incluso después de someterse a estrictos procesos de limpieza. Estos podrían llegar hasta depósitos de hielo o muestras geológicas consideradas prácticamente intactas.

La contaminación terrestre dificultaría determinar si determinados compuestos encontrados en la Luna son naturales o fueron introducidos por las misiones humanas. Por esta razón, los investigadores consideran necesario reforzar los protocolos de protección planetaria y mantener registros de los microbios presentes en cada expedición.

El polo sur lunar será una zona prioritaria para futuras misiones debido a la posible presencia de agua congelada y otros recursos. El estudio demuestra que la llegada permanente del ser humano también obligará a proteger el valor científico de este entorno.