0 6 mins 56 minutos

Grecia e Italia enviarán cuatro Canadair para combatir los incendios de Madrid y Ávila, mientras aumenta la presión sobre el Gobierno de Pedro Sánchez por no haber garantizado la disponibilidad de los medios anunciados en mayo.

El Gobierno de España recurrió al Mecanismo Europeo de Protección Civil para solicitar cuatro aviones anfibios con los que reforzar las operaciones contra los incendios forestales que afectan principalmente a la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila.

La petición fue atendida por Grecia e Italia, que ofrecieron dos aviones Canadair CL-415 cada uno. Estas aeronaves se incorporarán al dispositivo español para apoyar las labores de extinción ante unos incendios que han obligado a evacuar o confinar a decenas de miles de personas.

Sin embargo, la solicitud de asistencia europea ha abierto una controversia política sobre la disponibilidad real de la flota española.

En mayo, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presentó la campaña contra incendios de 2026 como el mayor despliegue estatal realizado hasta el momento. La comunicación oficial de La Moncloa aseguró que España contaría con una flota de 15 aviones anfibios, mientras que el Ministerio de Defensa anunció que hasta diez aeronaves del Grupo 43 estarían desplegadas durante la temporada de mayor riesgo.

La disponibilidad efectiva habría sido considerablemente menor.

Solo siete u ocho aviones estaban operativos

Investigaciones publicadas por medios españoles sostienen que, a comienzos de julio, únicamente siete de los aviones anfibios pesados estaban en condiciones de operar. La reincorporación de una aeronave que permanecía en reparación habría elevado posteriormente la cifra a ocho.

Esto significa que España tenía entre dos y tres aparatos menos que los diez anunciados para la campaña, precisamente cuando los incendios comenzaron a multiplicarse y a superar la capacidad de respuesta de algunos dispositivos regionales.

Entre las causas de la reducción se encuentran averías, revisiones obligatorias y retrasos en las reparaciones. Parte de la flota española supera los 40 años de servicio, lo que aumenta la frecuencia de las incidencias y las necesidades de mantenimiento.

Los aviones son operados por el Grupo 43 del Ejército del Aire y del Espacio, mientras que el Ministerio para la Transición Ecológica coordina su utilización como apoyo a las comunidades autónomas.

La flota está diseñada para disponer de aeronaves de reserva que sustituyan a los aparatos sometidos a mantenimiento. No obstante, durante uno de los momentos más críticos de la campaña, ese margen no habría permitido mantener los diez aviones pesados previstos.

Los mismos modelos que España necesitaba tener disponibles

La controversia se intensificó porque los cuatro aviones enviados por Grecia e Italia son Canadair CL-415, modelos con características similares a los utilizados por España.

Estas aeronaves pueden cargar más de 6.000 litros de agua y realizar el abastecimiento directamente desde embalses, ríos o el mar, sin tener que aterrizar. Su capacidad para realizar descargas sucesivas las convierte en uno de los recursos más importantes durante los grandes incendios forestales.

El Ministerio para la Transición Ecológica sostiene que la petición de apoyo europeo responde a la dimensión extraordinaria de los incendios y no exclusivamente a la falta de aviones nacionales.

Solicitar ayuda internacional forma parte de los protocolos europeos cuando una emergencia supera los recursos disponibles, incluso cuando un país mantiene operativa su propia flota. España también ha enviado anteriormente aviones, bomberos y vehículos para colaborar en incendios registrados en otros Estados europeos.

No obstante, el hecho de que el Gobierno haya pedido cuatro aeronaves mientras varios aviones nacionales permanecen fuera de servicio alimenta las críticas sobre la planificación, el mantenimiento y la renovación de la flota.

Bruselas activa su reserva aérea

La Comisión Europea confirmó la movilización inmediata de los cuatro Canadair y la activación del servicio satelital Copernicus para elaborar mapas de las zonas afectadas.

La Unión Europea mantiene durante la campaña de 2026 una reserva formada por 22 aviones, cinco helicópteros y 777 bomberos preparados para desplazarse a los países que soliciten asistencia.

España tiene previsto recibir nuevos aviones DHC-515 como parte de la renovación de la flota europea y nacional. Sin embargo, las primeras aeronaves nuevas de la reserva permanente de rescEU no serán entregadas hasta 2028.

Hasta entonces, el Gobierno español dependerá de una flota envejecida, de su capacidad para mantenerla operativa y del apoyo internacional cuando coincidan incendios de grandes dimensiones.

La emergencia de Madrid y Ávila vuelve así a colocar en el centro del debate una cuestión que se repite cada verano: la distancia existente entre los medios anunciados oficialmente y los recursos que realmente están disponibles cuando comienzan las llamas.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *