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El nuevo Gobierno de Abelardo de la Espriella convierte a Colombia en el segundo país del mundo, después de Estados Unidos, en reconocer oficialmente el control israelí sobre el territorio sirio ocupado desde 1967, provocando el rechazo de Siria y varios países árabes.

Colombia protagonizó uno de los movimientos diplomáticos más contundentes de los primeros días del Gobierno de Abelardo de la Espriella al reconocer oficialmente la soberanía de Israel sobre los Altos del Golán, una decisión que rompe con la posición mantenida históricamente por la mayor parte de la comunidad internacional.

La medida fue anunciada por la Cancillería colombiana el lunes 10 de agosto, apenas tres días después de la llegada de De la Espriella a la Presidencia. Bogotá argumentó que el control israelí sobre el territorio constituye un elemento estratégico para la seguridad de Israel ante la inestabilidad existente en Oriente Medio.

Con la decisión, Colombia se convierte en el segundo Estado del mundo en reconocer formalmente la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, siguiendo el camino abierto por Estados Unidos en 2019 durante la primera Administración de Donald Trump.

Israel conquistó la mayor parte de los Altos del Golán a Siria durante la Guerra de los Seis Días de 1967 y extendió unilateralmente sus leyes y administración sobre el territorio en 1981. Naciones Unidas considera que aquella decisión no tiene validez jurídica internacional y continúa refiriéndose a la zona como territorio sirio ocupado.

Netanyahu celebra el respaldo colombiano

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, respondió este martes agradeciendo públicamente a De la Espriella y calificando el reconocimiento colombiano como un nuevo respaldo internacional a la posición de Israel sobre el territorio.

Para Israel, los Altos del Golán tienen una enorme importancia estratégica debido a su posición elevada y a su cercanía con Siria y Líbano. El Gobierno israelí sostiene que mantener el control de la zona es indispensable para proteger su territorio frente a potenciales amenazas provenientes de sus fronteras septentrionales.

La decisión colombiana, sin embargo, provocó una reacción inmediata en Oriente Medio.

Siria rechazó el reconocimiento y reiteró que los Altos del Golán forman parte de su territorio. La Liga Árabe, Arabia Saudí y Egipto también cuestionaron la posición adoptada por Bogotá y sostuvieron que una decisión unilateral de otro Estado no modifica el estatus jurídico internacional de la región.

Un cambio radical después de Petro

El reconocimiento constituye además una demostración de la profundidad del cambio que está experimentando la política exterior colombiana.

Durante el Gobierno de Gustavo Petro, Colombia se convirtió en uno de los países latinoamericanos más críticos con la actuación israelí en Gaza y rompió relaciones diplomáticas con Israel en 2024.

De la Espriella ha optado por recorrer el camino contrario.

Su Administración inició el restablecimiento de las relaciones diplomáticas, busca recuperar la cooperación económica y de seguridad entre ambos países y tiene previsto trasladar la representación diplomática colombiana a Jerusalén.

También se espera la recuperación progresiva de diferentes mecanismos comerciales suspendidos durante la Administración anterior, convirtiendo nuevamente a Israel en uno de los socios estratégicos de Colombia fuera del continente americano.

El reconocimiento del Golán demuestra que este acercamiento no será únicamente comercial o diplomático. Bogotá comienza a respaldar algunas de las principales posiciones geopolíticas defendidas por Israel, incluso cuando estas se encuentran fuera del consenso predominante dentro de Naciones Unidas.

La decisión coloca así a Colombia en una posición singular dentro de Iberoamérica y confirma que la llegada de Abelardo de la Espriella no representa únicamente una alternancia política interna: también está comenzando a transformar de manera acelerada el posicionamiento internacional del país.