La Luna ocultará completamente al Sol en una franja que atravesará Groenlandia, Islandia, el Atlántico Norte y buena parte de España. En la península ibérica no se observaba un eclipse total de Sol desde 1912.
El mundo se prepara para uno de los acontecimientos astronómicos más importantes de 2026.
Este miércoles 12 de agosto, la Luna pasará entre la Tierra y el Sol y provocará un eclipse solar total cuya trayectoria atravesará el norte de Rusia, Groenlandia, Islandia, el océano Atlántico, España y una pequeña zona de Portugal.
Aunque un eclipse solar ocurre cuando la Luna se interpone entre la Tierra y el Sol, solamente las regiones situadas dentro de una estrecha franja conocida como trayectoria de totalidad podrán observar cómo el disco solar desaparece completamente durante unos instantes.
Para España, el acontecimiento tiene una relevancia especial.
Será el primer eclipse total de Sol visible desde la península ibérica en más de un siglo. El último ocurrió en 1912.
España estará en el centro del espectáculo
La franja de totalidad atravesará España de oeste a este, desde Galicia hasta Baleares.
Entre las ciudades y regiones situadas dentro o muy próximas a esa trayectoria se encuentran A Coruña, Oviedo, León, Burgos, Vitoria, Logroño, Zaragoza, Teruel, Castellón, Valencia y Palma de Mallorca.
Cerca del 40% del territorio español se encontrará dentro de la franja desde la que el Sol podrá quedar completamente oculto, mientras que en el resto del país el eclipse será visible parcialmente.
En A Coruña, por ejemplo, el fenómeno comenzará aproximadamente a las 19:31, alcanzará su máximo alrededor de las 20:28 y finalizará cerca de las 21:22.
La totalidad allí durará aproximadamente 76 segundos.
Un eclipse al borde del atardecer
Una característica hará particularmente espectacular —y complicada— la observación desde España.
El eclipse ocurrirá cuando el Sol se encuentre muy próximo al horizonte occidental.
Esto significa que edificios, árboles, montañas u otros obstáculos pueden impedir observar la totalidad incluso desde localidades ubicadas dentro de la trayectoria correcta.
Los especialistas recomiendan por ello elegir lugares con una visión amplia y despejada hacia el oeste.
En buena parte de España la totalidad ocurrirá aproximadamente entre las 20:27 y las 20:33, dependiendo de la ubicación.
Para la mayoría de los observadores situados dentro de la trayectoria mundial, el Sol permanecerá completamente oculto durante menos de dos minutos.
En algunos puntos próximos al centro de la trayectoria, principalmente sobre Groenlandia, Rusia y el Atlántico Norte, la totalidad podrá superar ligeramente los dos minutos, aunque permanecerá por debajo de los dos minutos y medio.
Millones podrán observar al menos una parte
La totalidad será visible solamente desde una estrecha franja del planeta, pero el alcance del fenómeno será mucho mayor.
Un eclipse parcial podrá observarse desde buena parte de Europa, Canadá, el noroeste de África y sectores de Estados Unidos, entre otras regiones del hemisferio norte.
Sudamérica quedará fuera de la zona de observación del eclipse.
Esto convertirá a España, Islandia y Groenlandia en algunos de los destinos más buscados por astrónomos, aficionados y viajeros interesados en presenciar la totalidad.
España prepara un operativo extraordinario
El interés por el eclipse ha obligado a las autoridades españolas a organizar uno de los mayores dispositivos logísticos realizados alrededor de un fenómeno astronómico.
La Guardia Civil anunció el despliegue de más de 24.000 agentes y tendrá presencia en cientos de puntos oficiales de observación para gestionar tráfico, seguridad ciudadana, emergencias y protección de espacios naturales.
Las autoridades también están particularmente preocupadas por el riesgo de incendios forestales debido a las altas temperaturas y la concentración de personas en zonas rurales.
En Madrid se estudian incluso restricciones de acceso a determinados espacios naturales ante la posibilidad de grandes aglomeraciones.
El clima será el último gran obstáculo
A solo dos días del eclipse, las previsiones meteorológicas apuntan a cielos mayoritariamente despejados en buena parte de España, aunque existen riesgos de nubosidad en el Cantábrico, los Pirineos, zonas montañosas del este y algunos sectores de Canarias y Galicia.
La diferencia puede ser decisiva.
Un eclipse total puede prepararse durante años, pero una capa de nubes durante apenas unos minutos es suficiente para impedir observarlo.
Por eso muchos aficionados siguen simultáneamente los mapas astronómicos y las previsiones meteorológicas para decidir dónde colocarse durante las últimas horas antes del fenómeno.
Observarlo sin protección puede causar lesiones
Las autoridades científicas insisten también en que observar directamente el Sol durante las fases parciales del eclipse puede provocar lesiones oculares.
Deben utilizarse visores solares diseñados específicamente para eclipses. Las gafas de sol convencionales no ofrecen protección suficiente.
Durante la totalidad —únicamente cuando el Sol está completamente cubierto— puede observarse directamente la corona solar, pero la protección debe volver a utilizarse antes de que reaparezca cualquier parte del disco solar.
Cámaras, telescopios y binoculares requieren filtros solares específicos colocados delante de la óptica.
Y después del eclipse llegarán las Perseidas
La coincidencia astronómica hará todavía más especial la noche del 12 de agosto.
Pocas horas después del eclipse llegará uno de los momentos de máxima actividad de las Perseidas, una de las lluvias de meteoros más conocidas del año.
Además, la Luna estará en fase nueva, por lo que su brillo no interferirá significativamente con la observación del cielo nocturno.
España vivirá así una jornada difícil de repetir: primero, durante el atardecer, el día se oscurecerá por unos instantes cuando la Luna cubra completamente al Sol; horas después, el cielo nocturno ofrecerá el espectáculo de las Perseidas.
El 12 de agosto de 2026 está destinado a convertirse en una de las fechas astronómicas más recordadas de esta generación.