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Más de 200 científicos, médicos, académicos y profesionales del derecho participaron en un encuentro orientado a fortalecer la investigación científica, la bioética y la innovación médica en el país.

Roatán, Islas de la Bahía, fue sede de un encuentro internacional dedicado al análisis de la investigación biomédica y su potencial para convertirse en un motor de desarrollo económico para Honduras.

La actividad reunió a más de doscientos participantes nacionales e internacionales, entre científicos, médicos, investigadores, académicos y profesionales del derecho, quienes debatieron sobre los principales desafíos que enfrenta el país para incorporarse de manera competitiva a la industria global de la innovación médica.

Entre los participantes estuvieron Juan Pablo Arocha, Head of Próspera Biohub, y Andrés Cardenas, profesor asistente de Stanford University School of Medicine, quienes abordaron la importancia de crear espacios de colaboración que conecten al talento hondureño con instituciones académicas, tecnologías avanzadas y redes internacionales de investigación.

El encuentro representa el inicio de una alianza estratégica regional orientada a construir condiciones que permitan a investigadores y profesionales locales acceder a herramientas de última generación, desarrollar proyectos científicos y convertir el conocimiento especializado en oportunidades de inversión, empleo y crecimiento económico.

Durante las jornadas se destacó que Honduras mantiene niveles reducidos de inversión en investigación y desarrollo en comparación con otros países de la región. Esta situación limita la capacidad nacional para producir conocimiento, atraer proyectos científicos y formar profesionales especializados en áreas de alta demanda internacional.

Los expertos señalaron que incrementar la inversión en biomedicina no solamente tendría efectos positivos en la atención sanitaria, sino que también podría estimular la creación de empresas, empleos altamente calificados, laboratorios, centros de investigación y servicios vinculados con la industria médica.

Uno de los puntos centrales del encuentro fue la necesidad de establecer un marco sólido de bioética y regulaciones claras. Los participantes coincidieron en que el crecimiento de la investigación biomédica debe estar acompañado por normas que protejan a los pacientes, garanticen la transparencia de los estudios y aseguren que las terapias ofrecidas cumplan estándares científicos y médicos de alta calidad.

La claridad regulatoria también fue identificada como un elemento indispensable para atraer universidades, investigadores, empresas tecnológicas e inversionistas interesados en desarrollar proyectos dentro del país.

La ubicación de este encuentro en Roatán refuerza la aspiración de convertir a la isla en un espacio de conexión entre Honduras y los principales centros internacionales de investigación. Su posición geográfica, infraestructura turística y capacidad para recibir visitantes extranjeros podrían facilitar la realización de futuras actividades académicas y científicas.

Los organizadores consideran que el talento local, acompañado de tecnología, inversión y cooperación internacional, puede posicionar a Honduras dentro de la ruta global de la innovación médica y científica.

El encuentro concluyó con el compromiso de continuar impulsando espacios colaborativos que permitan transformar la investigación en soluciones para la salud y en nuevas oportunidades económicas para el país.