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Cerca de cien mil cupos de Hello Brete fueron declarados abandonados apenas cuatro meses después de su lanzamiento. El programa nació dentro de una estrategia de bilingüismo impulsada desde el Gobierno de Rodrigo Chaves, que incluso había provocado anteriormente la destitución del presidente ejecutivo del INA por falta de avances.

SAN JOSÉ, COSTA RICA. — Casi la mitad de los cupos habilitados en Hello Brete, el ambicioso programa de enseñanza de inglés impulsado por el Gobierno costarricense y financiado por el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), fueron declarados abandonados durante sus primeros cuatro meses de funcionamiento, desatando una nueva controversia sobre una iniciativa que desde antes de su lanzamiento ya enfrentaba cuestionamientos técnicos.

El INA confirmó que 99.100 de los 204.303 cupos habilitados habían sido clasificados como abandonados, lo que representa aproximadamente un 48,5 %.

El dato ha reactivado las interrogantes sobre la decisión de apostar por un modelo de formación virtual masiva asociado con Open English, especialmente porque antes de contratar el servicio no se realizó un estudio técnico específico para determinar la permanencia esperada de los estudiantes ni la efectividad de este tipo de plataforma entre la población a la que iba dirigido el programa.

La controversia adquiere además una dimensión política porque Hello Brete no surgió simplemente como una iniciativa administrativa aislada del INA.

La expansión acelerada de la enseñanza del inglés había sido establecida previamente como una prioridad del Gobierno del entonces presidente Rodrigo Chaves.

Un jerarca del INA perdió su cargo por el bilingüismo

El antecedente político más importante ocurrió el 27 de agosto de 2024.

Ese día, Chaves solicitó al Consejo de Gobierno la destitución de Juan Alfaro, quien ocupaba la presidencia ejecutiva del INA.

La propia Casa Presidencial explicó entonces que el mandatario había pedido al jerarca avances sobre la estrategia nacional de bilingüismo y que Alfaro le informó que no existían progresos significativos.

El Gobierno calificó públicamente el bilingüismo como un área prioritaria del Poder Ejecutivo.

Horas después, el Consejo de Gobierno removió a Alfaro.

Su salida dejó claro que acelerar la formación en inglés no era únicamente una decisión técnica interna del INA, sino una prioridad política exigida desde Casa Presidencial.

Posteriormente, bajo una nueva administración del Instituto, comenzó a estructurarse una estrategia mucho más ambiciosa para incrementar rápidamente la cantidad de personas con acceso a cursos de inglés.

De un piloto de 30.000 alumnos a una plataforma para 500.000 al año

Antes del actual modelo masivo existió una alternativa considerablemente más pequeña.

Entre finales de 2024 e inicios de 2025, el INA sostuvo conversaciones con la Universidad de Costa Rica para desarrollar un plan piloto dirigido a alrededor de 30.000 estudiantes, con el objetivo de llevarlos desde un nivel inicial de inglés hacia un nivel superior.

Ese modelo finalmente no prosperó.

La estrategia evolucionó posteriormente hacia un esquema muchísimo más amplio: Hello Brete fue presentado en abril de 2026 con capacidad para ofrecer hasta 500.000 licencias por año.

El salto de una propuesta piloto de decenas de miles de estudiantes a una plataforma potencialmente capaz de atender medio millón anualmente constituye uno de los puntos que posteriormente generaron cuestionamientos.

El propio presidente Rodrigo Chaves participó en el lanzamiento de Hello Brete el 13 de abril de 2026, cuando el Gobierno presentó el proyecto como una “estrategia país” destinada a mejorar la empleabilidad mediante el dominio del inglés.

La iniciativa cuenta además con apoyo institucional del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social y del Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones.

El estudio previo se concentró en cobertura, no en efectividad

El problema que pretendía resolver el Gobierno era real.

Durante 2025, el INA ofreció aproximadamente 19.800 espacios para estudiar inglés, mientras al menos 71.000 personas habían manifestado interés en recibir formación en ese idioma.

Existía, por tanto, una enorme brecha entre demanda y capacidad.

Los estudios previos analizaron esa necesidad, la posibilidad de ampliar cobertura fuera de la Gran Área Metropolitana, diferentes proveedores, precios y la capacidad tecnológica para atender masivamente estudiantes.

Sin embargo, la documentación del proceso no muestra un estudio técnico específico que evaluara qué porcentaje de alumnos podría completar exitosamente un programa de autoaprendizaje virtual, cuánto tiempo permanecerían activos o qué nivel efectivo de inglés alcanzarían.

Esa ausencia resulta especialmente significativa después de conocerse las actuales cifras de abandono.

Académicos de la Universidad de Costa Rica y la Universidad Nacional habían advertido desde abril que una plataforma virtual masiva requería considerar factores como acompañamiento docente, capacidad de autorregulación de los estudiantes y realización de pruebas piloto antes de extender el modelo a cientos de miles de personas.

El propio INA conocía los riesgos

El Instituto tampoco partía completamente a ciegas sobre las dificultades asociadas con estudiar inglés.

Sus estadísticas de 2024 muestran que los diferentes programas tradicionales de inglés presentaban niveles de deserción muy inferiores al porcentaje que ahora registra Hello Brete.

Por ejemplo, el programa de Inglés Básico, con casi siete mil matrículas durante 2024, registró una tasa de deserción de aproximadamente 17,1 %.

Otros programas presentaban porcentajes diferentes dependiendo de población, nivel y modalidad.

Los documentos institucionales también habían identificado problemas vinculados con conectividad, disponibilidad de equipos y la disciplina y administración del tiempo necesarias para desarrollar procesos de aprendizaje autónomo.

Es precisamente este último elemento el que cobra importancia ante el modelo seleccionado para Hello Brete.

Cuidado con comparar directamente el 48,5 %

Sin embargo, existe una diferencia metodológica importante.

Hello Brete considera abandonado a un usuario cuando permanece más de 15 días naturales sin conectarse a la plataforma.

Cuando esto ocurre, la licencia puede retirarse y entregarse a otra persona.

Incluso un usuario que pierde su licencia puede posteriormente volver a registrarse.

Por ello, el 48,5 % reportado por Hello Brete no puede compararse directamente como si fuera exactamente la misma medición que la tasa histórica de deserción de los cursos tradicionales del INA.

El dato no significa necesariamente que 99.100 personas hayan decidido definitivamente abandonar el aprendizaje del inglés.

Pero sí demuestra una elevada cantidad de usuarios que dejaron de utilizar el servicio durante al menos quince días consecutivos, suficiente para que el propio sistema los considere abandonos y libere sus cupos.

De 83.000 activos a casi 100.000 abandonos

A comienzos de junio, aproximadamente mes y medio después del lanzamiento, Hello Brete registraba alrededor de 83.000 personas con licencia activa.

Tres meses después, la cantidad acumulada de cupos declarados abandonados ya rozaba los cien mil.

Testimonios publicados por medios costarricenses muestran situaciones diferentes entre quienes dejaron el programa.

Algunos usuarios aseguran haber perdido interés o sentir que no estaban progresando; otros reportaron dificultades técnicas para ingresar o completar ejercicios dentro de la plataforma.

También existen usuarios que han continuado satisfactoriamente con sus estudios.

Por eso, la cifra de abandono por sí sola tampoco permite determinar cuál es la calidad académica de Open English o qué porcentaje de quienes permanecen activos alcanzará finalmente un nivel funcional del idioma.

Esa es precisamente otra información que todavía será necesaria para determinar el éxito o fracaso del programa.

La polémica ya llegó a la Fiscalía

El asunto dejó además de ser exclusivamente educativo.

Una denuncia presentada contra el expresidente Rodrigo Chaves y antiguos y actuales jerarcas relacionados con el INA solicita investigar distintos aspectos de la contratación.

El 28 de agosto fue presentada una ampliación para incorporar como elemento de análisis los aproximadamente 99.000 abandonos registrados.

Entre las diligencias solicitadas se encuentra determinar si antes de contratar se realizaron estudios técnicos sobre la efectividad de la modalidad, revisar los registros de licencias activas y reasignadas y analizar contratos, facturas y pagos.

La existencia de una denuncia no significa que se haya demostrado la comisión de un delito ni establece responsabilidad penal de Chaves, de funcionarios del INA o de las empresas participantes.

Tampoco existe hasta ahora evidencia pública suficiente para afirmar que Rodrigo Chaves ordenó específicamente contratar a Open English.

Lo que sí está documentado es que el Gobierno convirtió el bilingüismo en una prioridad política, destituyó a un presidente ejecutivo del INA por considerar insuficiente el avance de esa estrategia y posteriormente presentó Hello Brete como una estrategia nacional de formación masiva en inglés.

La pregunta que ahora enfrenta Costa Rica

Hello Brete resolvió sobre el papel uno de los grandes obstáculos históricos para extender la enseñanza del inglés: la capacidad.

Una institución que ofrecía menos de veinte mil cupos anuales pasó a disponer de una herramienta capaz de entregar cientos de miles de accesos.

Pero cuatro meses después, el debate cambió.

La pregunta ya no es únicamente cuántas personas pueden recibir una licencia, sino cuántas permanecen estudiando, cuántas completan el programa y, sobre todo, cuántas realmente aprenden suficiente inglés para mejorar sus posibilidades laborales.

Con casi la mitad de los cupos habilitados clasificados como abandonados durante los primeros meses, esa evaluación será decisiva para determinar si Costa Rica encontró una solución masiva para su déficit de bilingüismo o simplemente consiguió multiplicar el número de personas capaces de comenzar un curso sin garantizar que lleguen al final.