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Meliá abandona la gestión de 15 hoteles en Cuba y acelera la salida de empresas extranjeras de la isla

La cadena hotelera española Meliá Hotels International anunció el cese inmediato de la gestión, comercialización y uso de sus marcas en 15 hoteles ubicados en Cuba, una decisión que marca uno de los mayores repliegues de inversión extranjera en el sector turístico cubano en los últimos años.

La compañía informó que la medida responde a un deterioro del entorno económico, legal y geopolítico en la isla, así como a factores que han afectado la viabilidad de sus operaciones. Entre ellos figuran la caída sostenida de la demanda turística, los problemas energéticos que afectan al país y el aumento de la presión internacional sobre las empresas extranjeras que mantienen vínculos comerciales con entidades estatales cubanas.

Meliá, una de las cadenas hoteleras extranjeras con mayor presencia histórica en Cuba desde la década de 1990, señaló que gran parte de los establecimientos afectados ya se encontraban cerrados o con una actividad muy reducida, por lo que el impacto financiero directo para la empresa sería limitado. No obstante, la decisión representa un nuevo golpe para la industria turística cubana, considerada una de las principales fuentes de ingresos de la economía nacional.

La salida de Meliá se produce pocos días después de que otra importante cadena española, Iberostar, anunciara el fin de sus operaciones en 12 hoteles de la isla. A estas decisiones se suma la retirada de otras compañías internacionales que han reducido o cancelado su presencia en Cuba debido a las crecientes dificultades operativas y regulatorias.

Analistas del sector consideran que el turismo cubano enfrenta uno de sus momentos más complejos en décadas. Los frecuentes apagones, la escasez de suministros, la reducción de vuelos internacionales y las nuevas sanciones impuestas por Estados Unidos han complicado la llegada de visitantes y el funcionamiento normal de los hoteles.

Aunque Meliá mantendrá presencia en otros establecimientos dentro del país, la retirada parcial de la cadena refleja un cambio significativo en el panorama empresarial de Cuba. La salida consecutiva de operadores internacionales aumenta la incertidumbre sobre la capacidad del sector turístico para recuperar los niveles de actividad previos a la pandemia y atraer nuevas inversiones extranjeras en el corto plazo.