0 11 mins 1 hora

El próximo miércoles 12 de agosto, la sombra de la Luna atravesará Groenlandia, Islandia, el Atlántico y la península Ibérica en uno de los acontecimientos astronómicos más importantes del año. España vivirá su primer eclipse total de Sol visible desde la península en más de un siglo, mientras buena parte de Europa observará un eclipse parcial y, pocas horas después, el cielo oscuro favorecerá además el máximo de las Perseidas.

Europa se prepara para uno de esos acontecimientos que durante unos minutos alteran completamente la apariencia del cielo.

El miércoles 12 de agosto de 2026, la Luna se interpondrá directamente entre la Tierra y el Sol y proyectará una estrecha franja de sombra sobre el hemisferio norte.

La trayectoria de totalidad atravesará el norte de Rusia, Groenlandia, Islandia y el Atlántico antes de alcanzar España y una pequeña zona del noreste de Portugal. Fuera de esa franja, gran parte de Europa, el norte de Norteamérica y el oeste de África podrán observar el fenómeno como eclipse parcial.

Pero será España uno de los lugares donde el acontecimiento tendrá una dimensión especialmente histórica.

España volverá a ver desaparecer completamente al Sol

El Instituto Geográfico Nacional señala que será el primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo.

La franja de totalidad atravesará España de oeste a este y pasará por numerosas capitales, incluyendo A Coruña, Oviedo, León, Bilbao, Zaragoza, València y Palma de Mallorca. En casi toda la mitad norte peninsular el eclipse podrá verse como total, mientras que buena parte del sur observará una ocultación parcial del Sol.

La particularidad española será el momento del día.

La totalidad ocurrirá muy cerca del atardecer, con el Sol situado relativamente bajo sobre el horizonte occidental.

Eso puede producir una escena visualmente extraordinaria: durante algunos segundos el Sol desaparecerá completamente, el cielo se oscurecerá y posteriormente el astro volverá a aparecer apenas antes de ocultarse definitivamente bajo el horizonte.

Precisamente por esa baja elevación, elegir un lugar con buena visibilidad hacia el oeste será especialmente importante.

A Coruña será una de las primeras ciudades españolas en verlo

Galicia será la primera región española alcanzada por la sombra.

En A Coruña, por ejemplo, el eclipse comenzará alrededor de las 19:31, alcanzará su máximo aproximadamente a las 20:28 y finalizará a las 21:22, poco antes de la puesta del Sol.

Allí la fase de totalidad durará aproximadamente 76 segundos.

La duración variará dependiendo de la posición exacta del observador dentro de la franja.

A escala global, la máxima totalidad observable desde tierra será de aproximadamente dos minutos y 18 segundos, mientras que para buena parte de quienes se encuentren dentro de la trayectoria será inferior a dos minutos.

Puede parecer poco tiempo.

Pero durante esos segundos ocurrirá una transformación radical del entorno.

El día se convertirá brevemente en noche

Cuando la Luna cubra completamente el disco solar, la intensidad de la luz caerá de manera abrupta.

El cielo adquirirá tonalidades propias del crepúsculo y podrán aparecer algunos de los planetas y estrellas más brillantes.

También será visible la corona solar, la atmósfera exterior del Sol, normalmente invisible porque queda completamente oculta por el intenso brillo de la superficie solar.

Precisamente estudiar esa corona constituye una de las mayores oportunidades científicas que proporcionan los eclipses totales.

La NASA enviará uno de sus aviones científicos WB-57 a unos 50.000 pies de altitud para seguir la sombra de la Luna y fotografiar la corona desde encima de buena parte de las nubes. Volando a lo largo de la trayectoria, los investigadores esperan prolongar su observación hasta casi tres minutos.

Globos científicos despegarán desde España e Islandia

El eclipse también será utilizado como un enorme laboratorio atmosférico.

Equipos apoyados por la NASA desplegarán globos científicos desde Islandia y España antes, durante y después del fenómeno.

En España, tres equipos lanzarán seis globos equipados con cámaras de 360 grados e instrumentos para medir ozono atmosférico.

El objetivo será observar desde gran altitud cómo la sombra de la Luna atraviesa la superficie terrestre y estudiar lo que ocurre en la atmósfera cuando la radiación solar desaparece repentinamente durante unos minutos.

Eclipses anteriores han mostrado cambios temporales en la temperatura, el ozono y las capas inferiores de la atmósfera.

El eclipse de agosto permitirá comparar esos efectos en circunstancias diferentes, particularmente porque ocurrirá en verano y cerca del final del día.

Groenlandia e Islandia ofrecerán otra perspectiva

Antes de alcanzar Europa continental, la sombra cruzará Groenlandia e Islandia.

En estas regiones el Sol estará más elevado que en España y la totalidad ocurrirá durante la tarde o primeras horas de la noche.

La trayectoria sobre el Atlántico también ha despertado interés entre expediciones marítimas y vuelos especializados, porque algunas zonas cercanas al centro de la sombra permitirán observar una totalidad ligeramente más prolongada.

Sin embargo, las condiciones meteorológicas serán determinantes.

España tiene una ventaja potencial: al producirse el fenómeno durante agosto, el Instituto Geográfico Nacional considera elevadas las probabilidades de cielo despejado en muchas zonas del país.

Y esa misma noche llegarán las Perseidas

El eclipse no será el único gran espectáculo astronómico de esas horas.

La lluvia de meteoros de las Perseidas estará aproximándose simultáneamente a su máximo anual.

La International Meteor Organization sitúa el máximo principal alrededor del 13 de agosto, con una ventana amplia de máxima actividad que comienza durante la noche del 12.

Además existe una coincidencia especialmente favorable: el 12 de agosto será Luna nueva.

Esto significa que después del eclipse y una vez que haya caído completamente la noche no habrá una Luna brillante iluminando el cielo.

Para observar meteoros es prácticamente la situación ideal.

En lugares alejados de la contaminación lumínica, quienes hayan observado el eclipse durante el atardecer podrán continuar mirando el cielo durante la noche y encontrarse con una de las lluvias de meteoros más conocidas del año.

La International Meteor Organization considera que las condiciones lunares de 2026 serán excelentes para las observaciones ópticas de las Perseidas.

Dos espectáculos completamente diferentes

Aunque ocurrirán prácticamente durante la misma jornada astronómica, el eclipse y las Perseidas no están relacionados.

El eclipse ocurre porque la Luna pasa exactamente entre el Sol y una determinada zona de la Tierra.

Las Perseidas, en cambio, aparecen cuando nuestro planeta atraviesa partículas dejadas en el espacio por el cometa 109P/Swift-Tuttle.

Cuando esos pequeños fragmentos ingresan en la atmósfera terrestre a enorme velocidad, producen los trazos luminosos que popularmente llamamos estrellas fugaces.

La coincidencia temporal es simplemente eso: una coincidencia.

Pero convierte al 12 y 13 de agosto de 2026 en una combinación particularmente atractiva para los aficionados a la astronomía.

Mirar el eclipse requiere protección

Existe, sin embargo, una diferencia fundamental entre observar meteoros y observar un eclipse solar.

Nunca debe mirarse directamente al Sol durante las fases parciales del eclipse sin protección solar adecuada.

Las gafas de sol comunes no sirven.

Durante toda la fase parcial deben utilizarse visores solares apropiados o métodos indirectos de observación.

Solo quienes se encuentren dentro de la franja de totalidad pueden mirar directamente durante el breve intervalo en el que la Luna cubre completamente la superficie brillante del Sol. En cuanto comienza a reaparecer cualquier parte del disco solar, la protección debe volver a utilizarse.

Para quienes observen el eclipse como parcial —que será el caso de gran parte de Europa— la protección debe mantenerse durante todo el acontecimiento.

España inicia una extraordinaria trilogía de eclipses

El fenómeno de agosto será además el comienzo de un periodo astronómico excepcional para la península Ibérica.

Después del eclipse total del 12 de agosto de 2026, España tendrá otro eclipse total el 2 de agosto de 2027 y posteriormente un eclipse anular el 26 de enero de 2028.

El Instituto Geográfico Nacional denomina a esta secuencia la tríada de eclipses ibéricos 2026-2028.

Después de ellos habrá que esperar hasta 2053 para volver a observar un eclipse solar total desde España.

Por eso el acontecimiento del próximo miércoles tiene una importancia que va mucho más allá de una curiosidad astronómica.

Durante apenas unos minutos, una franja que atraviesa el norte del Atlántico y buena parte de España verá cómo la Luna cubre completamente al Sol.

Cuando vuelva la luz y finalmente llegue la noche, la ausencia de Luna permitirá que las Perseidas comiencen a dominar el cielo.

Un eclipse al atardecer y una lluvia de meteoros durante la noche convierten al 12 de agosto en una de las jornadas astronómicas más extraordinarias de 2026