0 6 mins 1 hora

España y Marruecos han reforzado sus dispositivos de seguridad alrededor de Ceuta ante una convocatoria difundida en redes sociales que llama a realizar un nuevo cruce masivo desde territorio marroquí este sábado 15 de agosto, apenas dos semanas después de la grave crisis migratoria registrada a finales de julio.

La Guardia Civil española lleva varios días analizando los mensajes que circulan en redes y grupos digitales. Un informe elaborado a partir de fuentes abiertas confirma la existencia de la convocatoria para el 15 de agosto, aunque las autoridades reconocen que no pueden determinar cuántas personas podrían acudir ni quién lanzó originalmente el llamamiento. Tampoco existen pruebas que permitan atribuir su organización al Gobierno marroquí.

Ceuta se prepara para un sábado de máxima tensión

El temor de las autoridades es que los mensajes publicados durante los últimos días consigan movilizar a miles de personas hacia la frontera del Tarajal y otros puntos del litoral.

Algunas publicaciones detectadas desde comienzos de agosto incluyen instrucciones sobre lugares por donde intentar cruzar, referencias directas al 15 de agosto y rumores falsos sobre una supuesta apertura de la frontera española durante esa fecha. La Guardia Civil investiga si detrás de parte de estos contenidos pueden encontrarse redes dedicadas al tráfico irregular de migrantes o grupos interesados en generar una nueva concentración fronteriza.

Las autoridades españolas han decidido reforzar considerablemente el dispositivo desplegado en Ceuta. RTVE informa de la presencia de 880 agentes de la Policía Nacional y 714 guardias civiles, una concentración de fuerzas considerablemente superior a la disponible durante la crisis anterior. También se ha reforzado la vigilancia militar y marítima.

Marruecos despliega policías y militares

En el lado marroquí también se observa un fuerte despliegue.

Cientos de policías, miembros de la Gendarmería y efectivos militares han sido enviados a las inmediaciones de Fnideq —Castillejos— y otros puntos próximos a la frontera. Marruecos ha instalado además nuevas barreras y concertinas para dificultar posibles concentraciones y desplazamientos hacia Ceuta.

Las fuerzas marroquíes también han realizado detenciones relacionadas con personas acusadas de utilizar redes sociales para fomentar la migración irregular, mientras aumenta la vigilancia en carreteras y zonas costeras cercanas a la ciudad española.

El despliegue conjunto supone un intento de impedir que vuelva a producirse una situación como la registrada a finales de julio, cuando una movilización extraordinaria de migrantes desbordó temporalmente los controles fronterizos y desencadenó una grave emergencia humanitaria en Ceuta. La crisis dejó decenas de víctimas mortales y obligó a España y Marruecos a gestionar posteriormente el retorno de decenas de miles de personas.

Las redes sociales, en el centro de la nueva alerta

Uno de los elementos que más preocupa a las autoridades es la capacidad de las redes sociales para organizar rápidamente movimientos de grandes grupos de personas.

Una investigación sobre el episodio anterior concluyó que aquella movilización no habría sido completamente espontánea. El análisis identificó grupos digitales, canales privados de coordinación y redes públicas utilizadas para difundir instrucciones y ampliar el alcance de los mensajes.

Ese precedente explica por qué las autoridades españolas están tomando en serio la nueva convocatoria, aunque hasta este viernes no existe certeza sobre su capacidad real de movilización.

La propia Guardia Civil subraya que no es posible realizar una previsión fiable sobre el número de personas que podrían intentar acercarse mañana a la frontera. En otras palabras, existe una convocatoria y existe una alerta de seguridad, pero no está confirmado que vaya a producirse una entrada masiva.

Una frontera exterior de la Unión Europea

La situación trasciende además a España y Marruecos.

Ceuta y Melilla constituyen las únicas fronteras terrestres de la Unión Europea con África, lo que convierte cualquier crisis migratoria en estos territorios en un asunto de dimensión europea.

La Comisión Europea ha evitado anticipar qué ocurrirá este sábado, pero ha recordado que las fronteras exteriores de la Unión Europea deben permanecer protegidas permanentemente.

Por ahora, el objetivo de Madrid y Rabat es evitar que las concentraciones anunciadas en internet puedan transformarse en una nueva crisis.

Este sábado 15 de agosto será, por tanto, una jornada especialmente vigilada en Ceuta. Miles de efectivos a ambos lados de la frontera estarán preparados mientras las autoridades observan con atención las redes sociales y los movimientos que puedan producirse desde el norte de Marruecos.

La incógnita sigue siendo la misma que aparece en los propios informes de seguridad: cuánto poder real tendrá esta vez una convocatoria nacida en internet para movilizar nuevamente a miles de personas hacia una de las fronteras más sensibles entre Europa y África.